El debate en el Congreso de EE UU de una proposición de ley para bloquear los sitios que alberguen u ofrezcan sin permiso contenido protegido por derechos de autor subleva a la comunidad de Internet. Tanto grandes corporaciones como grupos civiles y profesores de Derecho han remitido cartas advirtiendo de los peligros de la ley. El último nombre por la que se conoce este proyecto es el de SOPA ( (Stopping Online Piracy Act). También ha sido identificado como Protect IP Act o E-Parasite Act y tiene el apoyo de la industria de los contenidos.
De prosperar la ley, supondría el bloqueo de los sitios, tanto domésticos como de fuera de Estados Unidos, que difundieran música, películas o programas sin haber obtenido la licencia para ello. El bloqueo obligaría a los proveedores de contenido, pero también a los registradores de dominios e incluso a servicios de intermediación en el pago, como PayPal, que deberían paralizar las transferencias. A ello se añade que buscadores y proveedores de acceso deberían mantener una actividad de filtrado. También se perseguiría a quien incluya anuncios en los citados sitios.
La técnica de bloqueo DNS es practicada por países como Siria, China e Irán. Al gobierno de Estados Unidos se le hace cada vez más díficil ocultar su lado represor…
Bajo las normas de SOPA, los proveedores de servicios (incluyendo hosting) tendrán nuevas presiones para monitorear y vigilar las actividades de sus usuarios. PROTECT IP se enfoca en los sitios “dedicados a actividades de infracción” (de propiedad intelectual), SOPA amenaza a sitios que simplemente no hacen lo suficiente para rastrear y vigilar que no se comentan infracciones (y no esta claro en que medida). También crea nuevos poderes para acabar con la gente que ofrece ayuda para accesar el internet en el resto del mundo (no solo la versión autorizada de los Estados Unidos).








